Aquí está lo que me hizo sonreír en esta mañana lluviosa:
Un hombre fue detenido por conducir demasiado rápido, aunque él creía que estaba conduciendo perfectamente.
Oficial: Ibas a exceso de velocidad.
Hombre: No, no iba.
Oficial: Sí, ibas. Te voy a poner una multa.
Hombre: Pero no iba a exceso de velocidad.
Oficial: ¡Cuéntale eso al juez! (El oficial le da la multa al hombre.)
Hombre: ¿Me pondrías otra multa si te llamara idiota?
Oficial: Sí, lo haría.
Hombre: ¿Y si solo pensara que eres un idiota?
Oficial: No puedo multarte por lo que pienses.
Hombre: Está bien, ¡pienso que eres un idiota!